Los días de Ferias y Fiestas en Salamanca

“Si están los toros en Salamanca, lloverá..” No lo creía, y en vez después de un septiembre que comenzó infernal, llegaron lluvia y frío. Afortunadamente aproveché de los primeros días cuando el aire seco y el calor todavía se quedaban entre las murallas ciudadanas.

En pocos días la ciudad se llena de gente: estudiantes que vuelven para la inmatriculación, los trabajadores que regresan a las oficinas, los de los pueblos que llegan para vivir el ambiente caluroso, turistas curiosos…

Las vías se colman de personas y todos parecen divertirse, comiendo y bebiendo en las casetas montadas en las plazas, paseando por el Mercado Cervantino y los sabores de las tiendas, mirando a los artistas de calle en espectáculos encantadores. Salamanca se pinta de muchos colores y de caras felices, pero poniendo los ojos más arriba siempre los monumentos y el amarillo de las fachadas cautivan al espectador.

Nunca fue a una corrida, y creo que nunca iré. Me molesta el pensamiento de mirar a un toro sufrir para el divertimiento, aunque pueda entender que a los demás gusta y hace parte de la tradición. Este año un día se amnistió a un toro, y eso no pasaba desde el 1967, leía en La Gaceta, entonces ya puedo declararme más satisfecho.

Los fuegos abrieron y terminaron los días de fiestas, pero los eventos y el ambiente de las casetas se queda en las calles algunos días más, entonces todavía aprovecharé de los pinchos de fiera y del Rioja bastante bueno y sobre todo muy barato!

fichero_156628_20160831

Anuncios

Religiones en tierra helmántica

La historia de Salamanca se desarrolla en un enlace muy profundo con las cuestiones religiosas a lo largo de los siglos, ambos cristianas que judías y musulmanas.

Después de la caída del Impero Romano, los Visigodos conquistaron a la región y a la ciudad; ya en 589 d.C. se encuentra el testimonio de una sede episcopal, hasta el 712 cuando los árabes invadieron la península y en las décadas siguientes se alternaron muchas guerras en el territorio, dejando la zona prácticamente despoblada.

Entre los siglos X y XI, en seguida a la victoria cristiana, mucha gente empezó a vivir nuevamente cerca de las riberas del Tormes. La efectiva repoblación pero será en 1102, cuando Raimundo de Borgoña, francés, llegó con un nutrido grupo de personas con el objetivo de componer una ciudad con una organización mejor: un increíble mestizaje de culturas y religiones se quedó cerca de las antiguas murallas, francos, castellanos, serranos, portugueses, gallegos, judíos y mozárabes vivían juntos con el intento de crear vida y seguridad en la nueva región. Pasó lo mismo en Ávila: cada uno construía sus monumentos y oraba a sus dios, y la vida seguía.

En la floreciente cultura de la ciudad se creó en 1218 el primer núcleo de la Universidad, la más antigua de España, y en 1255 el Papa Alejandro IV ratificó su condición privilegiada de escuela.

En el siglo XV la capital charra fue teatro de una verdadera guerra entre familias autóctonas, aquellas de el Bando de San Benito y  aquellas de Santo Tomé.

El año 1492 fue fundamental por la Corona de Castilla: junta a la Reconquista de la península y al descubrimiento de la América con el viaje de Colón (que según la leyenda obtuvo la autorización a partir aquí en Salamanca con el apoyo de los dominicos), se encuentra la expulsión de los judíos. Los habitantes salmantinos dejaron despoblado el barrio judío en la esperanza que hubieran regresado, entonces las calles se llenaron de animales selváticos y empezó a ser llamado Barrio del Conejal.

dscn1238

juderc3adasalmantina

Actual ubicación del antiguo barrio judío

plano_salamanca_edad_media

Barrio judío

 

El siglo XVI fue influenzado por la presencia de Fray Luis de León, que traducía la Biblia desde el antiguo texto en hebraico y no seguía la Vulgata (impuesta por el Concilio de Trento), además traducía de latín al vulgar, y eso estaba prohibido también.

La Pragmática Expulsión de 1767 no permitía a los Jesuitas de continuar a vivir en las tierras ibéricas, y tampoco Ultramar, y eso culminó con la supresión desde el Papa de la Compañía en 1773. En Salamanca ellos tuvieron que dejar la Clerecía y reparar en la Iglesia de San Marcos.

El siglo XVIII promovió un desarrollo del arte y del comercio, se empezó la construcción de la Plaza Mayor en 1729 y se acabó la Catedral Nueva, junta a la Vieja.

En 1940 papa Pio XII fundó la Universidad Pontificia de Salamanca para continuar la tradición de estudios teológicos de la ciudad.

universidad-pontificia-700x467

 

 

“El estudiante de Salamanca”

La literatura española tiene un enlace muy profundo con la ciudad de Salamanca: muchísimos autores literarios describieron las calles y los palacios, la gente y la costumbre, las tradiciones y los pensamientos de la capital charra.

José de Espronceda, considerado el máximo exponente de la poesía romántica española, intituló una de sus obras más conocidas a la ciudad, “El estudiante de Salamanca”, publicado en 1840.

Se trata de un texto de vanguardia por la época en la que fue escrito, porque rechazaba los cánones vigentes de estilo poético; el autor hizo recurso a la narrativa en el interior de sus versos, y además presentó a los lectores una realidad deformada por el macabro y por los monstruos que no se alejan del mundo común pero hacen parte de eso.

La estructura de la obra tiene cuatro secciones distintas: la primera es un prólogo, donde se presentan algunos personajes y empieza el desarrollo de la vicisitud; en vez, la segunda introduce el tema del amor, en este caso de Elvira por el protagonista, Don Félix; la tercera nos muestra un partido a las cartas entre algunos “caballeros”, donde llega el hermano de Elvira, Don Diego, la cual murió de dolor a causa de Don Félix; en la cuarta sección se encuentra el duelo entre Don Diego, para vengar a su hermana, y Don Félix, para proteger su honor.

La actitud de Don Félix no mudará hasta su muerte por mano de las fuerzas obscuras, siempre él se demostrará seguro de si mismo y seductor.

José de Espronceda toma muchos temas típicos de la literatura antecedente, el protagonista parece una revisitación de Don Juan Tenorio y hay una influencia de la obra de Calderón de La Barca y de otros autores románticos.

44851088

espronceda12

Museo de Salamanca

El Museo de Salamanca ensalza una historia antigua y un catálogo relevante: su fundación remonta al 1848 y sus piezas juntan muchos campos culturales distintos como la arqueología, la pintura, la escultura, etc.

Los precios son muy baratos: 1€ para visitar individualmente, mientras que es gratis para los grupos y durante los fines de semana para todos los beneficiarios.

El Museo se sitúa en el Palacio de los Abarca Maldonado, una familia que detenía mucho poder en la Salamanca renacentista (el lado Abarca veía en Fernando González Abarca el médico personal de Isabel la Católica, y de hecho el Palacio es también conocido como ‘Casa de los Doctores de la Reina’), y se puede acceder por la Plaza de Fray Luis de León.

Algunas obras merecen una atención particular en referencia a la historia charra: el tejado en madera del siglo XV, los verracos en piedra que testimonian las civilizaciones anteriores, las pinturas que representan Miguel de Unamuno, pero también el Palacio en si mismo es muy interesante.

img_322707

Fotografía: Venancio Gombau año 1927.

1280px-casa_de_los_abarca

El vino en Castilla y León

Hay muchos puntos en común entre la Italia y la España: la sangre latina, la hablada similar, los sabores mediterráneos, las raíces indoeuropeas (disculpen los vascos), incluso algunos productos como el aceite de oliva, los agrumes, los tomates, especias y plantas aromáticas y, sobre todo, el vino.

El vino tiene una tradición muy profunda con la tierra de Castilla y León y hace parte de la cultura de los pueblos y de las ciudades: Zamora y Burgos tienen viñas celebres, la Sierra de Francia también. Se pueden gustar óptimos vinos tintos, por ejemplo un Rioja o un Ribera del Duero, el primero más delicado mientras que el segundo tiene más cuerpo, y también los blancos, me aconsejaron el Verdejo y la Malvasía.

Mi tierra en Italia, le Langhe, tiene un enlace particular con las uvas y los viñedos, que desde la antigüedad llega hasta esos días y hace parte del cotidiano y de la vida. Me parece que en muchos pueblos charros pasa lo mismo: es fundamental que las personas saben valorar sus tradiciones y sus productos típicos.

mapa

copa_vino_tinto_bodegas_comenge_en_castillo_curiel_de_duero

 

El café en Salamanca

Dejando la Italia tenía miedo de no beber un buen café por algunos meses. ¡Cuanto me equivoqué!

En España se hace un espresso magnifico en muchísimos bares. Los españoles prefieren un café (americano) o un café con leche por la mañana, pero yo no puedo renunciar al café solo.

En mi búsqueda encontré algunos sitios que preparan un café que destaca sobre lo demás: sin duda el Café Berysa ofrece una vista maravillosa del ayundamiento y el café es parecido al panorama; cerca del centro, en la Calle Zamora, está la Despensa San Marcos, que tiene Illy, y el lugar te relaja cuanto el café te despierta; en vez, un poco lejos del centro histórico está El Figón Charro, donde además de un café espectacular se pueden tomar óptimos pinchos y parrilladas.

Seguramente hay muchísimos y buenísimos cafés en Salamanca que nunca probé, entonces espero encontrar otros espressos que pueden quitar la nostalgia de la Italia, ¡y de mi café!IMG_20160712_171753

Vista desde el Café Berysa. Esa no quiere ser publicidad: ¡sólo aconsejo los bares en los cuales me encontré mejor!

Los dulces de las Dueñas

Cerca del Convento de San Esteban se puede admirar el Convento de las Dueñas, activo desde el 1419, un palacio precioso en el cual es permitido acceder con un billete de 2 €.

El convento revela un magnifico claustro en su interior, con juegos de luz y de sombra entre las columnas y un jardín pequeño pero muy relajante, difícil de adivinar por su fachada sobria, si no se sabe.

salamanca_convento_de_las_duec3b1as_436

Ahora el Convento aloja al orden dominico femenino. Las monjas se dedican a la preparación de los dulces y les venden públicamente y por eso no es necesario pagar el ingreso en el palacio. Cuando se comen, los sabores de la preparación artesana y casera llegan al paladar y encantan por sus matices de almendra, de nuez, de crema…

Si se llega en Salamanca esta parada es fundamental!

foto5dulcesb

 

Iglesia de San Marcos

La Iglesia de San Marcos es sin duda una de las más pequeñas y particulares entre el montón de parroquias de Salamanca. Mientras que la catedral y la Clerecía se imponen por sus fachadas barrocas, esta iglesia tiene meno éxito en lo skyline ciudadano, pero también merece ser vista por su forma singular: su planta es redonda aunque no se encuentre la partidura interior típica de esos tipos de iglesias y en vez la de una planta basilical (a tres navas).

Su construcción es muy antigua, probablemente cerca del siglo XIII o anterior, y una curiosidad muy importante es que sustituyó la Clerecía durante la expulsión de los Jesuitas en 1769.

El restauro realizado en la mitad del siglo XX permitió descubrir a las pinturas en las paredes, escondidas por el tiempo.

salamanca_iglesia_smarcos_01

37000_0049

El Cielo de Salamanca

Existen monumentos en el centro de la ciudad que todavía no he visitado; algunos están más escondidos y les voy descubriendo sólo ahora, otros en vez ya le conocía pero nunca fui, como Casa Lis, y tengo que ir.

Un sitio que descubrí de prisa en los primeros días y después casi olvidé es el Cielo de Salamanca.

lossless-page1-1280px-el_cielo_de_salamanca-_fernando_gallego-tif

La obra está situada cerca del Museo Salamanca en las Escuelas Menores, un edificio del siglo XV que tiene un patio encantador en su interior que se puede visitar según los horarios. La pintura de tema astronómico se encuentra en una de las aulas del patio.

Su realización ha sido atribuida a Fernando Gallego, autor que tuvo muchísimo éxito gracias a su arte, y se colocaba en la antigua biblioteca, pero después de un hundimiento fue traslada donde se puede admirar hoy.

Inicialmente esta extraordinaria pintura se partía en tres partes, de las cuales sólo nos queda esta.

 

Ir a Barcelona

¡Nunca habría imaginado que hubiera podido estar en Barcelona desde Salamanca en meno de seis horas sin coger el avión!

El AVE permite de moverse en España con una velocidad impresionante: los trenes viajan a más de los 300 km/h y los asientos son cómodos, se puede también reservar el asiento cerca de la ventana si se prefiere mirar el paisaje; lo que me sorprendió mucho fue la increíble puntualidad de los vehículos, en Italia parece un espejismo un tren que llega a la hora exacta.

Desafortunadamente los precios son bastante caros: tenía que ir a Barcelona para encontrar a mis amigos que venían de Italia y acabé por gastar más dinero que ellos, los cuales se fueron a la ciudad català con el avión.

Entonces si quieres viajar rápido, el AVE sin duda lo permite, pero si quieres viajar barato: !haga cuidado a las ofertas!

14629648741568

.